En referencia a lo comentado anteriormente, he pensado que la primera entrada podría ser la siguiente.
Creo que a muchas coleccionistas puede ayudar pero sobre todo nos hará pensar en nuestra colección.
Espero que os guste.
Cuando nos adentramos en el mundo del coleccionismo, llega un momento en el que el incremento de nuestro inventario personal de dedales se convierte en lo más importante.
Pero.....,a veces, conviene recapacitar y seleccionar, antes de lanzarse a la compra o al "apilamiento" indiscriminado de dedales, que por lo general, no añade ningún valor significativo a nuestra colección.
Hay que tener conciencia de nuestras limitaciones y contar con los recursos suficientes de acuerdo a los dedales que coleccionamos y buscamos, porque.......una vez que nos ha "atrapado" la fiebre del coleccionismo, deseamos las piezas cuando las encontramos y no escatimamos recursos ni esfuerzos para que sean nuestras.
La adquisición de nuevas piezas debe ser un proceso tranquilo, documentado y dominado por la serenidad y la evaluación precisa de las autenticas necesidades.
El intercambio de piezas, las reuniones con personas con las mismas inquietudes y la exposición de nuestra colección de manera individual o colectiva nos puede beneficiar en muchos sentidos.
En estos tres puntos, muchas de nosotras podemos dar "fé" de ello.
Cualquier ocasión es buena para adquirir dedales o artículos relacionados con ellos, pero siempre, con mesura.
Los coleccionistas de dedales, como los aficionados a cualquier otro coleccionismo, somos personas comunicativas y deseosas de compartir conocimientos con otras que tengan el mismo interés.
Compartir experiencias, documentación y conocimientos es la mejor recompensa para un coleccionista que, además............... aprendemos con ello.

















